Este blog se está quedando de los últimos en las listas de actualizaciones. Y claro, ya no se cuenta en días ni en semanas sino en meses el tiempo sin escribir. Falta de tiempo, falta de ganas quizás, pero nunca falta de temas sobre los que opinar. Quizás para volver sirva el tema en sí de los blogs y su futuro. Todos hemos experimentado cómo blogs de autores que nos acompañaron meses o años están abandonados. Parece además que las redes sociales pueden con los blog como forma de expresión. He leído algunos artículos en prensa y también en internet sobre el asunto. Incluso el tema de la literatura en internet nos lleva a la escritura en los blog, los blog como medio de publicación de obras. A mí me sigue gustando escribir, me gusta leer otros blog y de vez en cuando opinar. No opinar por rellenar espacio o por la teoría extendida de "tienes tantos comentarios como comentarios dejas". No me importa el número de comentarios, me siento cómoda escribiendo y leyendo. Nada más. Hace dos días estuve en una conferencia en la que se hablaba de aplicaciones para móviles, sobre internet en el móvil, el uso del smartphone. Hasta ahora se ha replicado las aplicaciones de los ordenadores en los móviles y éste es el uso que de ellos estamos haciendo. En el móvil, como en el ordenador, la mayoría leemos y escribimos correos. Después jugamos, vemos videos y participamos en redes sociales. Los móviles se anuncian ahora con esas posibilidades: primero fue blackBerry la que vio ese mercado e hizo un producto directo a esa necesidad. Luego se han implantado sistemas operativos como los que usamos en el PC, juegos, posibilidad de ver videos y ahora terminales orientados a las redes sociales. Me hizo gracia ese uso, el ver cómo los publicistas utilizan ese uso para vender productos, para lanzar publicidad. Estos usos como veis no marcan el blog como uno de los mayores usos de PC o móviles y, por tanto, el desarrollo de aplicaciones para los móviles- esos aparatitos que siempre están con nosotros, que nos permiten estar siempre conectados y que son tan personales como la ropa interior que no se la dejas a nadie- no contemplan algo amigable y cómodo para actualizar o ver blogs. En fin, que nos estamos convirtiendo en unos clásicos. Quizás eso sea lo que me gusta de este medio: que lo que perdura es lo mejor. Una de las aplicaciones novedosas que vi fue ésta. Me parece fantástica para organizar el tiempo. Me parece que utiliza bien internet y las características de los móviles.
Ayer fue un gran día para la física. No por lo que dice el ministro de industria sobre el paso de la televisión digital, que también es inportante pero creo que nada comparable. Tras un par de intentos fallidos ayer colisionaron las primeras partículas a grandísima velocidad en el nuevo "colisionador de Hadrones", LHC para los amigos, de Ginebra. Se han obtenido millones de datos que muchos científicos empezarán ya a analizar y con ello se abre el camino de poder reproducir el Big Bang, ese primer segundo de la historia del universo que tanto nos fascina a los físicos. No creo que la cosa vaya a ser sencilla, que un simple choque entre dos partículas nos lo explique todo y que además las teorías que llevamos manejando los últimos 20 años se ajusten como un guante a la realidad. Todo indica que va a ser el principio de los estudios sobre cómo empezó todo. Habrá momentos de decepción, de dudas como en todo proceso científico ya que se van a abrir temas hasta ahora no tratados, ni siquiera imaginados. No es mala noticia, al revés, la ciencia avanza así: planteándose nuevos retos a cada paso, encontrando incógnitas cuando está tratando de resolver otras. Es un gran paso para la ciencia de camino al "de dónde venimos" que nos puede indicar "hacia dónde vamos".
Muchas veces he hablado aquí de solidaridad, de hacer cosas por los demás. Personalmente intento llevar esas cosas a mi vida pero los últimos años casi me limito a poner dinero en ONG's. Es algo importante- la pasta es imprescindible para estos menesteres- pero admiro sinceramente a los que dedican su tiempo a colaborar en mejorar la vida de los demás. Pienso ahora en los cooperantes secuestrados en Mauritania, su labor entraña peligro y lo asumieron y sus compañeros siguen asumiéndolo. Conozco personas muy cercanas como ellos. El viernes regresó un familiar que ha estado algunos meses con un trabajo solidario en uno de esos países conflictivos.En este país la mezcla de culturas (y sobre todo de religiones) hace que se viva en continuo sobresalto. Increible lo que contaba. Como además este finde fue su cumple y nos invitó a comer... aquí una canción dedicada
Sorry. He tenido que habilitar de nuevo la verificación de palabra en el blog. Las últimas semanas ha habido una avalancha de comentarios comerciales en inglés y todavía más recientemente en chino, lengua que no está entre las por mí conocidas por lo que no tengo ni idea de lo que dicen. Hace dos años, por estas fechas, desapareció mi antiguo blog debido a mi falta de experiencia en estas cosas y uno de estos comentarios raritos. En fin, el spam que invade nuestra vida y que no queda más remedio que intentar ponerle las cosas lo más complicadas que podamos. Besos y buen finde
Time to say goodbye by Andrea Bocelli& Sarah Brightman
Jugando con su padre, casi sin prestar atención, suelta: Papá, ¿qué significa la palabra follar? El padre, también sin darle importancia y con rapidez mental responde: A eso, quien te va a contestar mejor va a ser mamá. La madre lo oye y piensa en la maldita gracia que le hace la complicidad padre/hija y lo listo que ha estado el otro. Al rato, mientras buscan madre e hija en internet información sobre los gorilas para un trabajo del cole, el primer video es algo parecido a esto:
La madre aprovecha y pregunta: Cariño, ¿tu no querías saber que quiere decir follar? Pues es lo que hacen estos gorilas.Cara de asco de la pequeña que dice: ¿esto?Claro, contesta la madre y añade ¿tienes más preguntas? No mamá, me ha quedado muy claro. Lo que daría por oir al mico de 6 años explicando sus averiguaciones al resto del personal del mismo tamaño.
Salió de la piscina y se metió en la ducha. Todo estaba muy tranquilo y disfrutó de aquel silencio tan poco habitual. Normalmente el vestuario femenino estaba lleno y bullicioso. Mientras se secaba y vestía se sobresaltó. Rodeada de taquillas y absolutamente sola, oyó una musiquita, el sonido de un móvil. En un principio se asustó. Su cuerpo reaccionó de la misma forma que aquella primera vez que, sola en el trabajo, escuchó la llamada de un móvil. Luego, tras darse cuenta de dónde estaba y que no era precisamente en el trabajo, sonrió. Se alegró profundamente de no haber perdido la sensibilidad. Su trabajo seguía impactándola.