domingo, 15 de noviembre de 2009

Mediados de Noviembre

Hace unos días le mandé un mensaje al móvil. Tengo solo 4 neuronas pero mucha memoria para los números y una fecha no deja de ser un número. Recordé aquella noche en su casa, hace unos cinco años al poco de conocernos, en la que me lo contó todo.
Unas semanas después de la comida recibí su llamada. El belga le había dado mi número. Seguramente en algún momento de la reunión mencioné mis años pasados en aquella ciudad y hablamos de aquel equipo. Ella sólo unió cabos y pensó que podría ser.
Y fue, claro que fue. Me preguntó si le conocía. A mí me costó un poco poner cara a aquel entrenador, mucho más cuando ella lo describió como "el hombre más guapo que nunca he visto". Obviamente ella estaba enamorada y yo no.
Me contó la historia y lo que había averiguado sobre él. En estos 30 años su vida había ido a peor. Volvió con sus padres tras la universidad y allí seguía. Según ella sin vida propia y sin agallas para enfrentarse a ellos.
La realidad era que él había aprendido a vivir así, diciéndoles que sí a ellos pero con una doble vida, esa que le proporcionaba placeres momentáneos sin perjudicar su relación con su familia.
En estos 30 años siempre encontró alguna mujer que aceptaba vivir al margen de su familia, a escondidas. Cuando ella no aceptaba, encontraba otra que la sustituía. Esas mujeres que le hacían olvidar aquél 10 de Noviembre de hace 30 años, a aquella joven estudiante de la que siempre estará enamorado.
Cuando lo vi supe que él nunca cambiará. Creí que no era bueno que ella supiera el tipo de vida que él llevaba mientras no fuera él que se lo contara. Mejor que cada uno siga su camino, salvo que uno de los dos, mejor los dos, den un paso adelante. Yo no tengo la receta para el amor.

Recipe for making love by Harry Connick

9 comentarios:

Alfonso dijo...

Vaya. Seguimos la historia, es interesante eh :)

alma máter dijo...

Ah! continua con la anterior.... bien, bien.. ¿seguirá, no??

dezaragoza dijo...

Y así seguirán eternamente desperdiciando cada uno sus respectivas vidas. O al menos él, ya que ella probablemente saldrá adelante.

Tristísimo y patético. Él es el tipo de personas que me hacen vomitar y a los que odio profundamente. Uno de los tipos de personas.

Por lo demás gracias por la música que ha endulzado una historia tan abyecta. Como siempre, tienes un gusto musical que yo califico de excelente porque suele coincidir con el mío.

Abrazos.

Como te lo digo dijo...

¿Y quien tiene la receta del amor?

Lo que hoy va mal mañana bien y viceversa... Hay que saber sobrevivir, sin mas!

Besotes

without dijo...

Creo que el amor, no puede ser "cocinado" de manera standar.

Un abrazo

Maripaz Brugos dijo...

Muy buena la historia...me tienes enganchada.

!Que complicado es el amor!

migrante dijo...

Yo por lo pronto tampoco tengo la receta del amor, pero me encanta vivir siendo uno de sus ingredientes!!! ;)
¿Seguirás deleitándonos con tus escritos de realidad o ficción? Este en particular me ha encantado!!!
Besos y feliz semana.

migrante dijo...

Ah!, y la música espectacular como siempre!.
Bso.

A-B-C dijo...

Muy buena elección de banda sonora. Vas para novelista...
Besos,