domingo, 30 de marzo de 2008

Deporte y política

Los Juegos Olímpicos deben ser deporte y siempre hay la tentación de politizarlos. Fue un gran error en los tiempos de la guerra fría los boicots a los juegos de Moscú (1980) y Los Angeles (1984) y lo sería ahora con Pekin. Quizás el error fue elegir hace 6 años China como anfitrión de unos juegos cuando no es un país democrático y no respeta los derechos humanos. Supongo que fue un guiño ante los pequeños cambios que el país más poblado de la tierra estaba haciendo.
Los juegos deben continuar. En lo que estoy de acuerdo es en medidas como la que plantea Francia de no estar representada a nivel político en la jornada de inaguración. Iría incluso algo más lejos, Europa debería plantearse que la representación de sus deportistas en la ceremonia de apertura de los juegos (es el momento de mayor propaganda para el país anfitrión) fuese la mínima, el que porta la bandera y deslucir el minuto de gloria chino.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, los juegos olímpicos no son política, pero ¿Cómo conjugar el "citius , altius, fortius" con la sistemática violación del derecho a la vida y a la dignidad de las personas que impera hoy en día en China?. No se puede dar la espalda a eso, aunque China sea el gran mercado mundial. Aunque con Sarkozy hay tantas cosas que no me unen, sí tengo que reconocer su claridad en materia de política exterior y ¿por qué no decirlo?, su valentía. Aquí, nuestros gobernantes, son incapaces de hacer, al menos, un gesto que de esperanza a todas aquellas personas a las que se le priva de la libertad e incluso de la propia vida. Gemma

Marta Antúnez dijo...

Perdon, pero lo JJOO siempre estuvieron unidos al mercado y la politica, no los habria sino asi no fuera, van al pais que mejor los apoyaria cueste lo que cueste y los manejan las empresas que mayor dinero ponen, ¿alguien leyo los señores de los anillos?