domingo, 18 de enero de 2009

el abrazo

Dejó pasar más de un año hasta volver a verlo. Sabía, intuía más bien pero su intuición no suele fallar, que sería la última vez que se verían. La enfermedad de su amigo era grave.
Se conocen-cuesta hablar de "él" en pasado- desde hace casi 50 años cuando se casaron con unos años de diferencia con dos hermanas.
Siempre han tenido una amistad que traspasa la mera política familiar, los 500 km físicos que les separan nunca fue distancia. Siempre han contado el uno con el otro. Han criado a 4 hijos cada uno, disfrutaron de nietos y "él" incluso de un bisnieto.
Han pasado vacaciones juntos cuando los "niños" eran pequeños y ahora, ya independientes, han compartido viajes los 4, los dos y sus mujeres, las hermanas.
Finalmente, antes de Navidad se atrevió a visitarlo. Hicieron lo de siempre, unos vinitos (esta vez solo un par de ellos) antes de comer y conversación intensa, divertida y entrañable.
La despedida fue dura: un largo abrazo en el que los dos sabían que era el último. Mientras su mujer lo veía todo con el rabillo del ojo mientras entretenía a su hermana para que no se diera cuenta. Así fue todo. Hace 3 días estuvimos de entierro. La enfermedad no distingue y se ha llevado, a sus 81 años, a un buen hombre.

8 comentarios:

MiMundo dijo...

...¡que hermosa pero triste historia!...sin saber quien es, lo he sentido...un abrazo...

Menda dijo...

Uf, pequeña....menudo tema has elegido, me toca muy de cerca estos días.......
Véngase usted en carnaval, que está invitada a unas cañas, al menos.

Alfonso dijo...

Es muy duro eso de ver a un familiar, a alguien que quieres, sabiendo que estás viviendo los últimos minutos de su vida y de la tuya junto a él. Eso siento yo con mi hermana en estos días. Pero sabes, aprende uno a ponerse una venda en los ojos, y vivir como si hoy fuera hoy, como si no existiera mañana. Estamos aquí hoy, y eso es lo que importa. Mañana Dios dirá.

JoPo dijo...

muy bonito este post.
una vida ke elogiar y envidiar.

yo kiero ake la mia sea asi

anselmo dijo...

¡No estés triste! Recuerda lo entrañable. Se fué con una vida plena, con amigos y con serenidad. Y aunque muriera de una enfermedad, la vida no se lo llevó en una edad temprana.
Yo firmaría por llegar a esa edad.

BIRA dijo...

Mi más sentido pésame. Yo con la muerte no puedo, te lo digo de verdad, ni con la propia, ni menos aún con la ajena. Pensar en ello me da escalofríos y me hace sentir pavor. Y pienso demasiado en ese tema.

Nunca me parece que una persona tenga demasiados años para dar por cumplida la vida. Cuando se trata de BUENAS PERSONAS, menos todavía, así que lo único que puedo hacer es enviarte todo mi cariño.

Stanley Kowalski dijo...

Excelente post, me gustó muchísimo.

Besos.

Valentina. dijo...

Los pelos de punta.
Lo siento muchísimo.
Un abrazo de los fuertes.