martes, 24 de febrero de 2009

Música para pareja (I)

Llevo unas cuantas entradas serias, quizás necesarias, quizás sea el momento, quizás sea que he madurado. No sé.
El caso es que a un año de la flamante inaguración de este blog, la única seña de identidad que quizás tenía - la música para el finde- se ha diluído un poco últimamente. Puede ser momento de cambiar sin perder el norte, el sur o lo que corresponda.
Empiezo pues a escribir a partir de esas canciones que me dicen algo y el tema más usado en ellas es el amor.
Dicen que el 80% de las parejas terminan, que el amor no es eterno o es eterno mientras dura. Hay muchos tipos de parejas y muchas formas de establecerse.
La experiencia nos dice que a veces estamos con la persona equivocada, otras con la persona poco adecuada y a veces encontramos ese alguien adecuado, acertado:el amor.
Empiezo por algo básico que se nos olvida o con lo que nos engañamos cuando nos enamoramos. Pienso ahora en la palabra en inglés "Fall in love" que si traducimos literalmente dice mucho de lo que pasa.
Y es que al principio de una relación vemos todo perfecto y lo poco que no vemos así creemos que lo podemos cambiar.
Siempre, y el que no lo haya hecho que levante la mano y le hacemos la ola, creemos que podemos cambiar al otro o cambiar nosotros.
Cuando maduramos sabemos que no podemos cambiar y que no queremos que intenten cambiarnos. Queremos a una persona que crezca con nosotros, que evolucione a nuestro ritmo, alguien con quien compartir vivencias, que nos busque cuando esté triste, que comparta nuestras neuras, nos tranquilice en los acelerones... pero que sepa como somos y no intente cambiarnos.
Preciosa canción, una buena versión e imagen- otra vez- perfectamente evitable. Atentos a la letra:toda una declaración de principios.


Quiero amanecer con alguien by Simone

9 comentarios:

anselmo dijo...

Bueno, eso no es malo. Vas evolucionando según te lo pide el cuerpo.
yo también conozco personas que lo que le pide el cuerpo es independencia y no tener que amoldarse a alguien.

A-B-C dijo...

¡Ayyyy, el amor!!!!!!
A mí, como no me iba bien con quienes me gustaban, decidí arriesgarme y dejarme querer por alguien que no me gustaba.
Quizá necesitamos aprender a querer y a querernos sin exigir/nos ser perfectos.
Me encanta leer tu blog, es una delicia.

pyxis dijo...

Excelente elección musical, diciendo mucho de lo que se espera del otro y que en muchas parejas solo queda en eso, en un anhelo, pero que en las más "afortunadas" ese deseo se convierte en realidad.
Ahora...lo que no recordaba es a esa Simone. La escenografía (o como quiera que se llame), coincido que es totalmente evitable.
Gracias por retomar tus momentos musicales y compartirlos con nosotros, es una buena manera de comenzar la semana.
Bso.

Laura dijo...

Hazme la ola, anda, hazme la ola jjajajja....
Después de dieciete años de convivencia diecisiete, en los que me cambiaron tanto que llegué a no reconocerme (y en los que yo también intenté cambiarle a él a ver si le reconocía), aprendí la lección.
Ahora, hace ya tres años, que amanezco con alguien a quien le digo a diario que no cambie y que me responde lo mismo.
Y es que si no nos quieren tal como somos, apaga y vamonos.

Menda dijo...

Buena elección para un mejor post, sin duda.
Yo no llevo una linea recta en cuanto a mis entradas se refiere. Publico lo que me pide el cuerpo.

BIRA dijo...

Quizás todo fuese más fácil si primero nos mirásemos el ombligo y nos diésemos cuenta de que no somos perfectos. Tal vez con eso claro no intentaríamos buscar la perfección (de la que carecemos) en nuestra media naranja.

besos.

emigrante dijo...

esa persona de la que hablas (la de las neuras y los acelerones) es uno mismo. ¿por qué buscar en los demás lo que uno debe encontrar en sí mismo?

el amor es querer amanecer con alguien, no querer que alguien amanezca.

y sigue con las canciones, sigue con las canciones.

SoL LuNaR dijo...

hola tututu..

Alfonso dijo...

Me encanta la canción, en su día me compré el disco, y tengo suerte ahora en el amor, quiero que sea eterno, llevo 3 años y hemos aprendido a convivir, a tolerar y a no poder pasar el uno sin el otro...